Encontrar los ajustes y el modelo indicado para recuperar el capital no es fácil, aún más cuando el precio no está ajustado a los intereses del mercado, especialmente si se miran esos activos como obsoletos o improductivos.
Los impactos de los costos para sacar los activos de los procesos y posteriormente mantener el activo improductivo en la compañía pueden ser obstáculos duros para los administradores, pues la salida de operación de la maquinaria o de líneas completas de producción, bien sea por obsolescencia, daños o por la salida de productos del mercado implica costos por distintos aspectos, como son el bodegaje, seguridad y tiempo del personal de mantenimiento, lo que conlleva a costos innecesarios en mayor o menor grado.
Cuando el perito emprende el trabajo de dar valor a un activo improductivo debe enfrentar algunos cuestionamientos que debe resolver adicionalmente a los que habitualmente se evalúan en un equipo operativo dentro de la empresa.
El valor de mercado, como lo expresa el marco conceptual de la IVS 1 de las normas internacionales de valuación IVSC, no implica un método particular de venta, este supone que la parte vendedora escogerá el mejor método de venta para lograr el mayor valor posible en la transacción, lo que implica un tiempo adecuado para cada tipo de activo en la divulgación, mercadeo y búsqueda de compradores para el activo.
En una venta por liquidación forzada, el vendedor se ve obligado a hacer una transacción rápida por diferentes razones. Para liberar espacio en sus bodegas de almacenamiento, por entrega de espacios, para bajar costos en seguros, vigilancia, bodegaje, logística, transporte o para evitar sanciones o alguna consecuencia por no realizar la venta en un plazo determinado. Puede ser también como consecuencia de un traslado de planta o finalmente como liquidación voluntaria por la junta directiva, socios o una liquidación ordenada por la ley.
Además de la evaluación de la vetustez, la obsolescencia, el mantenimiento, la calidad de personal que opera los equipos, y demás consideraciones que sugiere la norma, deben contemplarse otros aspectos que normalmente para otro enfoque no se tendrán en cuenta.
Pero, ¿cómo dar valor a un equipo improductivo, obsoleto en una venta inmediata o a corto plazo? o ¿qué aspectos se deben tener en cuenta para estimar el valor de la propiedad, planta y equipo en una venta de liquidación forzada, bien sea voluntaria o de carácter obligatorio? Esto es lo que se conoce como El valor de liquidación forzada – FLV (en inglés Forced Liquidation Value).
Inicialmente en el momento de la inspección física se debe Identificar y conocer la aplicación y uso del equipo. Esto es muy importante, pues de esto depende la determinación de la comercialidad de la máquina y del sector económico para el cual aplica.
Este es uno de los aspectos más importantes que pueden afectar el resultado de la valoración, ya que no es lo mismo encontrar mercado o compradores para un equipo de uso común en todas las industrias como lo son por ejemplo los compresores, los motores, los equipos de soldadura, entre otros, a encontrar comprador para una planta desalinizadora o el horno de una cementera. La venta de un equipo especializado demanda más tiempo y trabajo para la divulgación, mercadeo y la búsqueda de compradores igualmente especializados y que puedan estar interesados en la compra del equipo, y es esto con lo que precisamente en una venta de liquidación forzada no se cuenta.
Por ende, el grado de comercialidad es un factor de afectación al valor del activo de gran importancia cuando se trata de calcular el valor de recuperación estimado por FLV. La pregunta acá es ¿Qué tan grande es el mercado del bien en cuestión? ¿Cuántos compradores van a estar interesados en ofertar por este bien? Estos son cuestionamientos que se deben resolver antes de tomar la decisión de chatarrizar el equipo y valorarlo como tal.
Otro aspecto importante que también incide en el valor es el hecho de la pérdida de garantía del equipo. En este tipo de ventas no hay garantía, además, son equipos que generalmente llevan un tiempo importante parados y fuera de servicio. Muchas veces estos equipos son desactivados y dejados en las bodegas por meses y hasta años y a pesar de estar en funcionamiento en el momento de la desactivación, el tiempo y la falta de uso son un factor que afecta su funcionamiento y su posible puesta a punto. Debe determinarse, en lo posible, el tiempo que lleva desactivado y las condiciones en que se sacó de producción, este es un factor importante en la evaluación para poder determinar si el equipo podrá recuperarse y ponerse de nuevo en operación, o no, lo cual afectará indudablemente el valor final.
El almacenamiento juega otro papel importante, pues un equipo resguardado de la intemperie y protegido de los agentes de corrosión va a tener una mejor posibilidad de ser rehabilitado y por consiguiente afectará el valor al final de la valuación.
Una marca también afectará el valor final, pues su posicionamiento en el mercado va a atraer mayor o menor cantidad de compradores. Y no es solo la calidad de la marca, sino la percepción del mercado frente a la marca si tiene una buena reputación, quien va a determinar de alguna manera, un ajuste en el precio. No solamente el prestigio de la marca y su reconocimiento en el mercado va a afectar el valor, también lo va a afectar la representación de dicha marca en la zona el valor estimado de venta. Una prestigiosa marca con poca o ninguna representación, pocos repuestos disponibles, sin talleres de mantenimiento especializados, repercutirá indudablemente en la disposición de los compradores para decidirse a comprar o a mejorar una oferta. También es muy común encontrar marcas de maquinaria que ya no están en el mercado y mayor aún la frecuencia con que se encuentran modelos de maquinaria y equipos que ya no se comercializan o se fabrican. En estos casos, se debe aplicar las metodologías de enfoque de costo que trata la norma NTS M 04 en el artículo 4.5.3.
Pero no solamente existen factores relacionados directamente con el equipo los que afectarán la estimación de su valor, hay también aspectos ajenos al estado de conservación, comercialidad y la marca del equipo. Las coyunturas económicas son también un aspecto que van a afectar el resultado del valor que se estima en determinado equipo. La situación política, económica o social de una región puede afectar drásticamente el valor de un determinado equipo. Como ejemplo, en Colombia hace algunos años, las grúas telescópicas llegaron a tener en el mercado de usados un mayor valor que los mismos equipos nuevos, esto debido a que el volumen de trabajo para estos aparatos estaba en gran demanda y no había suficientes equipos en el país para atender la cantidad de trabajo. El tiempo de importación para estos equipos nuevos era muy larga, así es que se pagaba un precio superior por los equipos usados, al de los equipos nuevos que tenían que pasar por todos los trámites de compra, traslado y nacionalización. Cuando la coyuntura económica afecta el valor del activo, se debe estudiar si esta es transitoria, definitiva o es una coyuntura a corto o largo plazo, pues la afectación en el valor del equipo también podrá variar según este aspecto.
La normatividad o legislación puede también afectar el valor de los equipos. Cambios en las normas de protección ambiental, el uso de nuevos combustibles, normas de seguridad industrial entre otras van a afectar estos valores, y es que es posible que localmente las normas sean diferentes a otros países y esto es muy común cuando se trata de considerar transacciones internacionales.
Una afectación muy particular que se presenta en el caso de venta de maquinaria industrial que afecta de manera importante el precio de estimación es la restricción a la venta de la empresa vendedora. Y es que sucede, en algunos casos, que la empresa puede limitar la venta a algunos compradores o de algunos procesos, equipos o líneas de producción por ser considerados como secretos industriales o para proteger su propio mercado. Es así como algunos vendedores exigen la desnaturalización del bien para poder ser retirado o entregado al comprador.
En la inspección del activo, generalmente, se encuentra con un inconveniente a la hora de revisar estos equipos, y es que por ser equipos improductivos, obsoletos o chatarras, asignan para acompañar la visita de inspección a una persona que no conoce claramente las condiciones, aplicación, estado en que fue puesto fuera de operación, referencias y otros aspectos relevantes para la determinación del valor de los equipos. Por otra parte la identificación de referencias, lo modelos y marcas no siempre están presentes en los equipos. Por eso la experiencia y conocimiento del profesional valuador es importante al momento de llevar a cabo el trabajo.
Un aspecto que comúnmente se omite en este tipo de valuaciones y que incide en el precio final, es la empresa vendedora. Puede parecer irrelevante a la hora de hacer este tipo de transacciones, pero la experiencia y trayectoria de la empresa vendedora en el mercado, será un factor importante en la confiabilidad del comprador para hacer una oferta, además de conocer la calidad en que entrega los equipos, maquinaria y muebles, pues, por citar un ejemplo, en la venta de un vehículo de una embajada o de una constructora, el comprador claramente se hará una idea del uso que tuvo y de las condiciones en que lo recibirá, y esto será la percepción del comprador, así las condiciones del bien sean las mismas.
Con todas estas consideraciones, viene el reto del valuador. Cómo asignar o estimar factores de detrimento a cada una de las variables, cómo incorporar al modelo de valuación todos los datos y conocimientos económicos.
Cuando se tiene una amplia base de datos, de transacciones efectuadas bajo circunstancias de venta forzada o de liquidación, y con un seguimiento adecuado del mercado, en donde se puedan identificar o se hayan registrado situaciones coyunturales, tanto de la empresa, de la economía o sociocultural, el método comparativo será confiable, de lo contrario deberán incorporarse al método de cálculo los factores que afectarán el valor final del bien.
Los costos de desmonte y de transporte deberán también incluirse en la afectación del resultado final de la valuación, pues estos costos los tendrá en cuenta el comprador en el momento de hacer una oferta.
Las ventas en liquidación forzada, generalmente son ventas de oportunidad, con un pago a la vista y en efectivo, por lo tanto esto también significa un costo que debe asumir el vendedor que está en la necesidad de vender el activo por cualquiera de las razones antes mencionadas y esto bien lo entiende el comprador.
También es común que quien compra en este tipo de eventos no será un comprador final sino un dealer o intermediario, por lo tanto también hay un costo que debe estimarse y es el costo o margen de intermediación comercial que va a variar dependiendo de la naturaleza del activo y del mercado.
Finalmente, también se debe considerar dentro de la valuación la posibilidad de mercados alternos locales cuando la aplicación primaria para la que fue diseñado un equipo no tiene aplicación en el mercado o es muy restringido, entonces pueden considerarse usos o aplicaciones alternas.
Otra consideración muy importante que se debe tener en cuenta, es la investigación si el mercado más conveniente es local o internacional, pues se puede dar que en el mercado local no tenga ningún atractivo pero es posible que en los mercados internacionales pueda tener un mejor resultado económico. En este caso la tasa de cambio en el mercado local afectará en mayor o menor proporción el valor del activo dependiendo del país de origen y el país de destino.
